¿por qué vemos en el televisor desintonizado rayas en blanco y negro aunque nuestra tv sea en color?

La razón de que esto fuera así –aunque los televisores fueran en color– es bastante interesante, como explican en Nostalgia Nerd: las señales en color dependen de varias subseñales, en especial de la llamada frecuencia subportadora de color donde van codificados el azul, rojo y verde que se combinan. Pero están separadas de la portadora principal y de la intensidad luminosa de cada punto en la línea de barrido – algo que permitía mantener limpiamente la compatibilidad entre los televisores de color y de blanco y negro. Y ahí está la clave.

Todo esto hace que al ser básicamente señales aleatorias por proceder del «ruido de fondo» (lo que incluye desde ruido de la electrónica de los circuitos a rayos cósmicos y demás) el sistema no reconozca que hay una señal de color, por lo que el televisor pasa básicamente a comportarse «en modo blanco y negro». Y eso es todo lo que se ve: miles de puntitos blancos y negros, pero ninguno en color.

Tal y como explican en el vídeo esto es técnicamente un poco diferente entre los sistemas de codificación de señal PAL, NTSC y SECAM (los utilizados en Europa, Estados Unidos y Francia) pero el resultado es equivalente: en vez de ver un festival de colores aleatorios sólo vemos «nieve» en blanco y negro. Y otro tanto sucede con el sonido, cuya portadora no llega a reconocerse correctamente y por tanto se suele quedar como si el volumen estuviera a cero.

Lámpara led para escritorio

Si tienes una impresora 3d, te decimos como te puedes construir esta lámpara led con forma de estructura de escenario que facilita una luz homogenea y difusa y sin sombras por muy poco dinero.

Necesitamos una bobina de ABS o PLA, 9 varillas de aluminio 6mm ext como estas  que irán dentro de las piezas de ABS para darles más consistencia. También un perfil donde donde irá adherido la tira led de 12v, un adaptador de corriente para alimentarlo todo de 1A, y este regulador PWM que modificará la intensidad a nuestro gusto. También hará falta un cortador para los tubos, pegamento y un par de metros de cable, puede servir perfectamente hilo telefónico.

Las dimensiones de la estructura no son fijas pudiendose adaptar a la medida que necesitemos, en mi caso es 60cm de alto (4 módulos) por 97 cm de largo (6,5 módulos), eso si, ten en cuenta que la medida de las varillas es 100 cm.

No hemos hecho tutorial sobre el montaje … video

slt…lampara led

Autonivelación Cyclone

¿Tienes problemas con la autonivelación? pues estamos de suerte leyendo este post.

Parece ser que el usar una sonda de autonivelación para crear un mapa de “alturas” no está extendido y usamos la propia fresa, que en principio debería funcionar sin más problema. Pero la palabra debería no siempre está con nosotros y comienzan los dolores de cabeza. En mi caso eran lecturas falsas constantemente, casi al comenzar a descender el eje z detectaba un falso contacto. Probado todo, y cuando digo todo es todo, cambiar pines, remodificando el .ino, doble cableado, opciones de Bcnc… mucho tiempo perdido sin recompensa, para mi han sido derivaciones o bien de la fuente o de la propia Dremel, o defectos del “Arduino” marca blanca que le puse. La manera de aislar los problemas ha sido creando una sonda, muy económica, rápida de hacer y muy precisa.

Los componentes son este .slt y un final de carrera común, lo conectas a la dremel

sonda2.jpg

sonda.jpg

… y lo mejor esque se puede mapear cualquier superficie, no solo pcb’s.

El final de la nube …

Viktor Charyparn ha publicado un largo y muy interesante artículo con su punto de vista sobre el futuro de la nube y lo que vendrá más allá: The end of the cloud is coming. Como se puede ver por el título se atreve a pronosticar el fin de la nube –como comúnmente se llama a los servicios en la nube– en base a unas cuantas razones. Esto es –muy resumido- todo lo que dice sobre la nube:

  1. A la larga, no escala – La cuestión aquí no es tanto que escalen los servidores (que lo hacen) o que sea más o menos fácil gestionarlos (que no lo es tanto), sino que ese escalado es caro, complejo y está limitado por el ancho de banda, que no crece tan rápido como la propia nube.
  2. Es centralizada y vulnerable – Los accidentes ocurren y los centros de datos que albergan la nube pueden perder la conexión o quedar destruidos – inutilizando negocios durante un tiempo o perdiendo toda la información que contienen. Esto de momento se soluciona replicando los centros de datos, pero quizá no sea la solución ideal.
  3. Demanda confianza, pero no ofrece garantías – Hay que confiar la información a servidores administrados por terceros y dependientes de gobiernos, que pueden bloquearlos por las razones que consideren convenientes. (Pone como ejemplo China o el caso Catalán durante el pasado referéndum).
  4. Acumulan grandes cantidades de información personal – A cualquiera puede parecerle mejor o peor que haya tantos datos personales en un mismo sitio, pero cuando hay una brecha de seguridad supone todo un problema. El caso Equifax y los datos de 140 millones de clientes circulando por ahí es un ejemplo, pero hay muchos otros.

Personalmente los aspectos que a mi siempre me han gustado menos de la nube son los dos últimos; la primera razón de su «decadencia» sinceramente la veo salvable (los telecos son unos genios) y el segundo no me parece tan dramático (y de hecho creo que con un buen trabajo de replicación la fiabilidad es muy alta). A día de hoy la computación en nube es razonablemente práctica y fiable – y a simple vista no se consiguen soluciones mucho mejores.

La segunda parte del artículo está dedicada a lo que vendrá después de la nube. Básicamente habla de la niebla (fog computing), un concepto que lleva un par de años dando vueltas y que cuenta con su propia organización impulsora, el OpenFog Consortium, con varias grandes empresas detrás. Una forma rápida y simplificada de pensar en la niebla es imaginar una nube portátil o privada que está más cerca de quién la usa realmente, pero que cuando es necesario está también accesible desde otros sitios.

Según Charyparn lo más relevante de la «niebla» son los protocolos completamente distribuidos que ofrecen almacenamiento permente y redundante. Algo del estilo BitTorrent / Kademlia con estrategias de consenso (estilo Blockchain), aunque tampoco entra en muchos más detalles.

Ahi quedan todas esas ideas para darle una pensada: de la nube a la niebla.

¿Porqué queremos conocer millones de dígitos de π?

Según el Tipping Point Math, hay cinco razones:

  1. Para hacer cálculos científicos y de ingeniería con precisión
  2. Para ver «hasta dónde podemos llegar» (ejercicio de superación)
  3. Para confirmar la integridad de los nuevos ordenadores
  4. Para confirmar si π es normal
  5. Para entender mejor los números primos

La primera razón no es muy poderosa, todo sea dicho (al igual que la segunda). Contaba la leyenda –y el vídeo lo confirma– que teniendo en cuenta que el diámetro del Universo son unos 93.000 millones de años luz y un átomo de hidrógeno tiene 0,1 nanómetros, se puede calcular la longitud de la circunferencia completa del universo con la precisión de un átomo con sólo 39 decimales de π. (Aunque mejor saberse de memoria 50, que nunca se sabe cuántos universos va a haber que medir). Para cálculos mecánicos, con 5 decimales es más que suficiente. La NASA usa 15 o 16.

semeya.pngFórmulas de Kanada para calcular π

La tercera razón es mucho más práctica y es que efectivamente si un nuevo ordenador no es capaz de calcular varios millones de pi con el mismo software que los ordenadores ya existentes, mal asunto. Esto no obstante no pudo evitar el bug del Pentium (que se producía sólo en ciertos cálculos de división muy concretos) ni podrá evitar otros, pero la idea es básicamente correcta.

La cuarta razón es también importante pues la normalidad de pi puede explicar algunas cosas sobre su naturaleza pero, más aún, garantiza que puede considerarse un buen generador aleatorio sin sesgo alguno conocido.

La quinta es no menos importante, pues hay ciertas fórmulas que implican a π y a los números primos y por tanto podría haberlas en cierto modo «a la inversa»: que conociendo π más «en profundidad» se pudiera encontrar una fórmula para generar todos los números primos – ¡santo grial! Esto todavía es una incógnita pero sería un importante avance en matemáticas.